Dolor en la pantorrilla

Possible conditions

Disección de quiste poplíteo – 5 genes y 6 biomarcadores a seguir

Si le han dicho que tiene un quiste de Baker —o un quiste poplíteo disecante, donde el líquido se ha extendido hacia la parte posterior de la pantorrilla— ya conoce la frustración. Es posible que se lo hayan drenado, que haya reaparecido, y la explicación que recibió probablemente fue breve: exceso de líquido articular, causado por algo que irrita la rodilla.

Tromboangeítis obliterante: 5 genes y 6 biomarcadores a seguir

La tromboangeítis obliterante (conocida más comúnmente como enfermedad de Buerger) es una afección que suele aparecer sin previo aviso y con muy pocas pautas detalladas. El diagnóstico es devastador para muchos pacientes, especialmente porque afecta a adultos jóvenes que no esperaban una enfermedad vascular grave, y porque el consejo principal (dejar de fumar por completo y de inmediato) es tanto esencial como, por sí solo, insuficiente para comprender lo que ocurre a nivel biológico.

Miopatía inducida por estatinas: 6 genes y 7 biomarcadores a seguir

Si está tomando una estatina y experimenta dolor muscular, debilidad o fatiga inexplicables, no se lo está imaginando. La miopatía inducida por estatinas afecta a un estimado de 5 a 10 por ciento de los pacientes con dosis estándar y hasta el 25 por ciento con dosis más altas, sin embargo, sigue siendo uno de los efectos secundarios más subestimados y peor gestionados en la atención cardiovascular.

Tromboflebitis superficial: 5 genes y 6 biomarcadores a monitorear

Lo notaste como un cordón rojo y sensible a lo largo de tu pierna: caliente al tacto, doloroso al presionarlo y lo suficientemente persistente como para durar días o incluso semanas. La tromboflebitis superficial es una de esas afecciones que se descartan como menores, pero que rara vez se siente menor cuando la vives.

Trombosis venosa poplítea: 5 genes y 6 biomarcadores a seguir

La formación de un coágulo de sangre en la vena poplítea (el vaso que corre detrás de la rodilla) no es un hecho fortuito. Para la mayoría de las personas que experimentan trombosis venosa poplítea, existe una historia biológica subyacente que lo hizo posible: una combinación de tendencias hereditarias, cambios adquiridos en el comportamiento de la sangre y exposiciones ambientales que inclinaron la balanza hacia la coagulación.

Usamos cookies para mejorar tu experiencia