Luxación de rótula

Possible conditions

Luxación de Rótula — 6 Genes y 7 Biomarcadores a Seguir

La rótula saliéndose de su lugar no es algo sutil. Ya sea que haya ocurrido durante un giro en el campo deportivo, un mal paso en terreno irregular, o simplemente el ángulo equivocado al aterrizar, una luxación de rótula deja algo más allá del dolor: una incertidumbre persistente y racional sobre si volverá a ocurrir.

Displasia troclear — 5 genes y 6 biomarcadores a seguir

La displasia troclear es uno de esos diagnósticos que suele llegar con un informe de imagen y poco más. Te enteras de que el surco en la base de tu fémur —la tróclea— es más superficial o plano de lo que debería ser, y que por eso tu rótula no se desplaza correctamente.

Desgarro del ligamento patelofemoral medial: 5 genes y 6 biomarcadores a seguir

Un desgarro del ligamento patelofemoral medial rara vez ocurre de forma aislada del resto de su biología. El ligamento se rompe cuando la rótula se desplaza lateralmente —durante un pivotaje, una colisión o algo tan rutinario como un mal paso al bajar de un bordillo— y lo que sucede a continuación depende de mucho más que su técnica quirúrgica o de la constancia con la que asista a fisioterapia.

Patela alta: 5 genes y 7 biomarcadores a seguir

La patela alta —una condición en la que la rótula se sitúa anormalmente alta en el surco femoral— suele llegar a la vida de las personas como una medición en un informe de radiología, seguida de una lista de ejercicios genéricos y una instrucción vaga de fortalecer los cuádriceps.

Inestabilidad patelofemoral: 5 genes y 6 biomarcadores a monitorear

Si su rótula alguna vez se ha desplazado, se ha trabado o se ha sentido poco confiable durante movimientos cotidianos —como bajar escaleras, aterrizar de un salto o incluso estar sentado durante demasiado tiempo—, ya sabe lo desorientadora que puede ser la inestabilidad patelofemoral.

Desgarro del retináculo medial: 6 biomarcadores y 5 genes a monitorear

Un desgarro del retináculo medial rara vez se anuncia con un único momento dramático. Con mayor frecuencia, se produce tras una luxación rotuliana lateral, una carga de rotación repentina o años de estrés acumulado en la cara interna de la rodilla, dejándote lidiando con la inflamación, la inestabilidad y la inquietante sensación de que la rótula podría volver a desplazarse sin previo aviso.

Desgarro del retináculo lateral: 4 genes y 7 biomarcadores a seguir

Un desgarro del retináculo lateral raras veces aparece solo. Por lo general, ocurre tras una luxación patelar, un giro brusco sobre una rodilla apoyada o un procedimiento de liberación lateral que fue más allá de lo que el tejido podía tolerar; y una vez que sucede, el consejo que recibes suele ser las mismas tres frases que recibe todo el mundo: reposo, hielo, fisioterapia y darle tiempo.

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